Documentalmente aparece por primera vez contribuyendo al Voto de la Reja de San Millán. Su aventajada ubicación fue determinante para la instalación de una casa torre en la época medieval. Actualmente se encuentra circundada por otras edificaciones que entorpecen su figura. Servía ésta en el pasado para el control de personas y mercancías entre la llanada y el sector occidental del valle por el que discurría una ruta del Camino Real de Burgos al mar por Orduña. Barrón fué sede del ayuntamiento de Lacozmonte hasta su desaparición en 1927. Desmembrándose sus pueblos y repartiéndose entre Valdegovía y Ribera Alta. A pesar del despoblamiento, los materiales empleados en la construcción de sus casas han contribuído a que éstas se mantengan. Se articula el caserío concentrado con unidades exentas aunque en ocasiones muy próximas. La carretera se encarga de dividirlo en dos mitades. En el norte el terreno es más abrupto y en el sur el terreno es más plano, ocupando el morro de la loma en que se asienta Barrón. Destaca entre sus edificaciones una casa con elementos atribuibles a casas hidalgas, estos son los blasones. Uno de los escudos exhibe la pasión de Cristo y se acompaña de cartela alusiva a Victor Urbina. El otro está dentro de los cánones de los escudos de armas. Los dos eran originarios de Santa Cruz del Fierro y transportados a Barrón en 1908. Ocupando posición cimera se encuentra la iglesia de San Esteban, de planta de cruz latina, con torre de poca altura y remate en campanario. Al pórtico se accede a través de doble arco de medio punto. Próxima a la cabecera de la iglesia se encuentra ala casa escuela en cuya parte posterior está la tripleta al aire libre. El antiguo ayuntamiento aprovechó para su asentamiento una terraza. Se remonta al siglo XVI lo que se fundamenta en su ingreso en arco y los asientos laterales que acompañaban a las ventanas en esa época. El grueso de los muros corrobora asimismo la antigüedad del edificio. Es singular en el pueblo la casa - torre de Barrón, que aunque se encuentra desvirtuada por el entorno, nos ofrece su esbeltez y algunos componentes medievales que le confieren cierta importancia. En el sector más al Este encontramos restos de la antigua ermita de N. Sra. de Abauza o Abanza. Una pequeña pila de agua bendita y una tosca cruz grabada denotan su función religiosa. Fue además lugar de enterramiento. En dirección a Cárcamo se encontraba la ermita de las Ánimas, hoy en ruinas.