Su ubicación en el estrecho paso que comunica las tierras de Kuartango y Ribera Baja lo hicieron codiciado en la Edad Media por las familias influyentes para la instalación de una casa torre que controlara el paso de personas y mercancías. De la casa torre no queda vestigio, salvo el topónimo “la torre” en el lugar situado a orillas del río Bayas entre el molino y el camino. El topónimo Hereña en la zona recuerda el antiguo núcleo que existió. Lo que fué un sosegado y bucólico paisaje queda quebrantado por la autopista Bilbao- Zaragoza. La inmediata proximidad al río Bayas obligó a la construcción del puente que marca la boca de la angostura que vincula las tierras de las dos riberas. Su fabrica en piedra con tres vanos en arco doble y modernos pretiles de hormigón. El caserío es apiñado y en ascendente ,ocupando la iglesia posición privilegiada con su erguida espadaña que avisa de la presencia del núcleo. Sus casa presentan accesos a diferentes niveles aprovechando la topografía del lugar. El molino se encuentra en el camino junto al cauce y una sencilla construcción cobija sus útiles. Se encuentra rehabilitado en la actualidad. Una escritura nos habla de la venta de una fragua con sus componentes. Asimismo en el Archivo Histórico hay constancia de las condiciones para la construcción del horno, casa de concejo y habitación para el pastor. En una de las construcciones encontramos un bello ventanal románico de transición que denuncia la existencia de una ermita que fué posteriormente secularizada y transformada en casa de labranza. En el cruce de caminos se encuentra la fuente- abrevadero en mal estado, recogida en el mismo expediente de la casa concejo etc. La iglesia parroquial se encarama en la ladera y lleva por titular a San Miguel. Goza de rústico pórtico y un singularísimo ventanal prerománico.