La antigüedad de Rivabellosa va más allá del año 1099 en que aparece citada con ocasión del fuero de Miranda concedido por el rey Alfonso VI. Merece atención aparte por haber sido sede de una reunión de los procuradores de las Hermandades de Alava, hecho clave para la unificación del actual territorio alavés. La junta fue celebrada en el año 1463. Rivabellosa estaba incluída en una ruta medieval, quizás romana que enlazaba la meseta con el mar y coincidía con uno de los trazados de los peregrinos en su recorrido hacia Santiago. Por este motivo disfrutaba de ciertos atributos como iglesias, ermitas y hospitales, donde se recogían indigentes y enfermos y casas-venta donde reposaban las gentes acaudaladas.