Llegando de Rivabellosa, encontramos la construcción
que alberga la actual sala de concejo y que anteriormente acogía
al horno comunal para cocer el pan.
Frente a este edificio se sitúa el binomio fuente-abrevadero
construido en 1960 y que preside un pequeño ámbito con condición
de "plazuela".
La iglesia, catalogada dentro del barroco, se encuentra desconectada y al norte del caserío.
Está dedicada a San Román. Es de reducidas
dimensiones, denotando su función, la torre y el gran arco de acceso
al pórtico.
En el tramo que existe entre la iglesia y el cementerio nace el camino que
comunicaba el caserío con el río Bayas; a nivel inferior encontramos
la fuente que surtía a las gentes antiguamente.
Este sinuoso camino desemboca en el puente que vadea el río en dirección
a San Miguel. Se trata de un puente de cuatro ojos con arcos de medio punto, con tajamares
de grandes sillares y perfil ligeramente en rampa. La pavimentación
de la calzada es de hormigón y los pretiles pequeñas barandillas metálicas.
Aguas arriba se encontraba el molino que compartía con el hoy despoblado
San Pelayo.
Aguas abajo, encontramos los restos de un puente de mediados del siglo
pasado conocido como "puente seco" que parece
corresponder con el que se pretendió construir junto con un tramo
de Camino Real en el año 1858.