El clima mediterráneo se caracteriza por sus lluvias no muy abundantes, aunque a menudo torrenciales, concentradas en los meses más frescos del año, alternando con un periodo estival seco y cálido. Estas características también se dan en otras regiones como California, Chile, África del sur y Australia.
El patrón meteorológico mediterráneo es: cuantías de lluvia de entre 200mm y 1500mm anuales, y temperaturas medias de entre 4 ºC y 14 ºC. Tal diversidad climática hace que la región acoja gran diversidad de especies y comunidades vegetales.
En la cuenca mediterránea propiamente dicha, la vegetación está constituida por diversas especies como la encina (Quercus ilex), haya (Fagus sylvatica), alcornoque (Quercus suber) y coscoja (Quercus coccifera). Se trata de un bosque de hojas duras y gruesas, (esclerófilo), y siempre verde.
En zonas más secas nos encontramos con monte bajo perennifolio y arbustivo, llamado maqui, con especies como el acebuche (Olea europaea var. silvestris), algarrobo (Ceratonia siliqua), lentisco (Pistacia lentiscus), coscoja (Quercus coccifera) y palmito (Chamaerops humilis).