Los líquenes son la asociación de un alga y un hongo. Es una simbiosis en la que el alga realiza la fotosíntesis y aporta alimentos al hongo, y éste proporciona agua, sales minerales y le protege de la luz y el calor.
Hay una gran variedad de formas y colores, su crecimiento es lento, y se desarrollan tanto sobre el suelo como sobre las cortezas de árboles o rocas. Se adaptan a condiciones extremas de temperatura y humedad. La diversidad de líquenes en una zona se utiliza como indicador de contaminación atmosférica.
Muchos líquenes se destinan a usos medicinales e industriales, para la elaboración por ejemplo de colorantes, cosméticos, antibióticos, etc. Los líquenes del suelo, en especial el liquen de los renos (Cladonia rangiferina), sirve en las zonas nórdicas de pasto para estos animales. En los desiertos los líquenes pueden ser alimento para el hombre.