Los musgos son auténticas plantas verdes que crecen en lugares húmedos y sombríos. No poseen raíces propiamente dichas, sino sólo filamentos de fijación subterráneos, los rizoides. Se reproducen por esporas.
Existen unas 25.000 especies de musgos. Su clasificación en familias se basa en la morfología de las cápsulas (encargadas de la generación de esporas) y en la estructura anatómica de las hojas.
Las almohadillas o alfombras de musgo influyen de forma muy benéfica en el mantenimiento de la humedad del suelo.
Distintas especies de musgos se encuentran protegidas en Álava.